La inesperada urgencia de largarte de mí 30/05/24

 De tus quereres abrumantes cual fuego, quedaron solo cenizas de querer irte de mí, siempre insistiendo que es lo mejor, y yo siempre insistiendo que eres lo mejor, pero a lo mejor ya no me amas, y para estar mejor olvido esa idea. Aunque me llenabas de magia cada segundo, con tu interés ya no llenas ni un vaso. Tu amor se fué convirtiendo en ese vaso viejo de la esquina que aguarda grietas, y que cada líquido que entra es un caso perdido. Nuestro amor era el agua que rebosaba tal vaso, pero lo agrietaste con tu urgencia de irte de aquí.


Entonces dime, ¿quién llenará mi vaso sin que se note vacío en el fondo? ¿quién podrá llenarme de la infelicidad como lo hacías tú? ¿quién podrá hacerme añicos el corazón haciendo nadamás que nada? De realidad que no quiero un extraño amándome, a tí es la única extraña que dejaría que me rompiese en dos.


Ya empiezo a llamarte "extraña" sí, tú... que antes te llamabas "amor" pues ya no te conozco, no eres tú, vives en la desesperada urgencia de largarte de mí, y ahí mueres, ¡que carajos digo! morimos los dos, tu por querer olvidarme y yo por querer guardarte más recuerdos que querrás olvidar.


Te pido brazos que nunca se extenderán, extraña, mis cartas son un caso perdido como las gotas que depuraron el vaso, nuestro amor ya está derramado en el suelo. Te aseguraste que se regase todo, pero te faltó pensar en que hasta los más sedientos tienen reservas. Yo guardé un poco de amor, por si algún dia amo como te amé, o que tal que termine amándote otra vez... No lo sé, guardaré esta reserva para cuando la necesite, por ahora que el desierto se encargue de recordarme que te haz ido. A un oasis de ensueño, pero todo es un sueño, porque acaso, ¿yo no era el motivo de tus lindos sueños?


Te fuiste, a ocuparte en otros momentos para no tener que recordar que ya no te abrazo. Mi cara la haz tapado de tu mente, pero no por mucho querida, regresaré, pero no te haré el mismo daño que me haz hecho, al contrario. Te amaré más, para que cuando te largues otra vez y encuentres infelicidad, sepas que tenías abundante agua en el desierto pero quisiste vivir entre ilusiones que entre manos se te regaron, en la inesperada urgencia de largarte de mí.

Comentarios

Entradas populares de este blog

12/06/24